Cómo hacer que mi voz suene profesional

Micrófono condensador de estudio.
Por robin stephenson

Paso 1

Encomiéndate a un régimen de ejercicios físicos regulares para mejorar tu condición física y estado aeróbico. Muchos aspirantes a vocalistas aprenden rápidamente que cantar requiere un esfuerzo físico considerable. Una respiración ineficiente, en donde el cantante no sea capaz de mantener suficiente aire en sus pulmones, conduce a notas que se difuminan y desaparecen, y a respiraciones rápidas y espaciadas poco naturales. Si estás en buen estado físico, tu control de la respiración y resistencia mejorarán igualmente.


Paso 2

Relájate. Si estás tenso e intentas forzar tu desempeño, esto se verá reflejado en tu tono vocal. Si te encuentras con tus hombros levantados y tu cuello tenso, deja que tus hombros bajen gentilmente hasta que sientas que estás en una posición relajada. A medida que te relajas, intenta moverte a medida que cantas. Un pequeño balanceo del cuerpo a la par con la música promueve la relajación, ayudándote a sentir la tonada de la canción y entregar una presentación más natural y cordial.


Paso 3

Graba tus sesiones de práctica. Escuchar tu canto te dará una representación precisa de tu voz de canto, haciendo que tus fortalezas y debilidades sean realmente aparentes. Escucha de cerca para que veas si tu voz pierde poder al final de cada línea. Si es así, querrás trabajar en tu respiración para tomar más aire cuando exhalas. Pon atención a tu desempeño general. A veces, un cantante preocupado por la precisión vocal descuidará inyectar sentimiento a su presentación. Aunque el tono pueda ser perfecto, puede sonar estéril sin poder emocional.


Paso 4

Examina el volumen al cual estás cantando. Si estás cantando muy suave, tu tono sufrirá y la entrega carecerá de vida y parecerá aburrida. Si estás intentando muy fuerte y cantas anormalmente alto, es posible que pierdas el control y tu tono sufrirá, usualmente provocando notas agudas. Si tu volumen de canto es adecuado, tus voz sonará menos forzada y tu entrega se volverá más suave y precisa.


Paso 5

Trabaja en tu técnica de micrófono para acostumbrarte a las dinámicas de la canción. En los pasajes tranquilos, moverte más cerca del micrófono promoverá un sentimiento de intimidad silenciosa que puede ser efectiva, mientras que los pasajes más altos cantados a volumen total cerca del micrófono distorsionarán la señal. Con un poco de práctica, deberías ser capaz de ajustar continuamente la distancia entre tu boca y el micrófono en base a los cambios de la dinámica de la canción. Esto también debería minimizar las molestas oclusivas vocales (pops) y los tonos sibilantes (silbidos) y te ayudará a lograr una voz más pulida y un sonido más profesional.


Paso 6

Familiarízate con la manera en que funciona un ecualizador gráfico (EQ). Si tienes una configuración de grabación por computadora, o incluso tu propio sistema PA, experimenta con los controles EQ y estudia el efecto que tienen en el tono de tu voz. Un uso experto del EQ puede significar la diferencia entre un sonido vocal opaco y uno chispeante. Si conoces las frecuencias en las cuales tu voz necesita impulso o recortes para sonar mejor, serás capaz de pedir estas configuraciones de EQ en cada espectáculo que te presentes. Esto te ayudará a sonar bien, y hará que el ingeniero de sonido se vea bien en el proceso.


Paso 7

Aprende del mejor. Ya sea por medio de grabaciones o conciertos en vivo, escucha a los mejores cantantes en el ambiente. Estudia su expresión, sincronización y sentido de la dinámica e intenta aprender de sus fortalezas. No te preocupes demasiado por copiar su estilo y perder tu identidad artística. A menos que tengas una voz que suene idéntica, todavía sonarás como tú mismo. Si eres capaz de emular el estilo vocal de los expertos en diferentes géneros, te volverás un cantante más completo.