Cómo utilizar un ecualizador gráfico

Por isaiah david

Examina tu ecualizador gráfico. La mayoría de los equipos estéreo domésticos tienen ecualizadores gráficos con 3, 5, 7 ó 10 “bandas” o filtros de frecuencia. Mientras más bandas posea, mayor será la precisión con la que puedes controlar el sonido. Un software de ecualizador gráfico a menudo tendrá 10 ó 20 bandas para permitirte un control más fino.

Comprende el diseño del ecualizador gráfico. La banda de la izquierda controla las frecuencias más bajas y los interruptores se van haciendo progresivamente más altos hacia la derecha.

Conoce a tu ecualizador. Pon tu disco favorito y ajusta todos los controles deslizantes en su nivel más bajo. Luego, experimenta con ellos de uno a la vez y ajusta cada uno a la posición más alta para escuchar qué parte de la música controlan. Cuando hayas terminado, pon todos los controles nuevamente en el centro para escuchar la música con normalidad.

Golpea el bajo. Si quieres sentir el ritmo de la música, sube los controles de las frecuencias bajas. Si tienes parlantes potentes, ¡realmente puedes hacer temblar la habitación!

Aumenta la claridad del sonido. Si la música suena apagada, intenta subir los controles de las frecuencias altas. Esto hará que la música sea más clara y la letra será más fácil de entender. Esta es una buena solución para los aficionados a la música de edad avanzada que han sufrido alguna pérdida de audición de las frecuencias altas.

Elimina el siseo. Puedes disminuir la cantidad de ruido de las grabaciones antiguas y de la música mal producida bajando la banda de frecuencia más alta de tu ecualizador gráfico.

Dale un poco de cuerpo. Si la música suena fina, sube las frecuencias medias. Esto requiere una sintonización más rebuscada y precisa que otros ajustes, pero esto realmente puede hacer la diferencia. La música sonará más cálida y más completa.