Cómo saber si una página web ofrece una información veraz

Utiliza el sentido común y tu ojo crítico para encontrar información fiable en Internet.
Por kay daniels

Paso 1

Fíjate en las fuentes. Si la página web está publicada por un departamento del gobierno, como el CDC o el IRS, lo más probable es que la información que se ofrezca en ella sea precisa y haya sido contrastada por múltiples fuentes expertas antes de ser publicada por la organización. Por el contrario, si la información parte del blog de un usuario particular, lo oportuno sería mostrarse mucho más escéptico, especialmente si el escritor carece de credenciales reconocidas en el campo que se está tratando.


Paso 2

Examina la página web para saber cuál es su objetivo. Si está intentando venderte algo, entonces existe una segunda intención y debes tomar con pinzas todas las afirmaciones que allí se hagan, aunque se asegure que están avaladas por "expertos". De forma similar, una página web que ha sido creada para persuadirte de un punto de vista concreto también puede manipular la información para apoyar su opinión ignorando otras evidencias o factores.


Paso 3

Evalúa el tono general de la web. Si la fuente es fiable, debe mostrarse equilibrada y abordar ambos lados de una discusión sin inclinarse por uno u otro. Y una vez más, si la página web hace generalizaciones desorbitadas o promesas poco realistas, lo más probable es que no se trate de una fuente fiable, incluso aunque parte de la información sea técnicamente precisa. Igualmente, una página que esté mal escrita, con numerosos errores gramaticales y una presentación pobre, tendrá que ser evaluada de forma más critica que una que esté redactada de forma profesional y tenga un tono marcadamente competente (aunque estar escrita por expertos y exhibir una alta calidad de producción no son garantía de exactitud).


Paso 4

Busca las fuentes de la información ofrecida por la página web. Sin fuentes, lo que haya escrito en ella es tan fiable como lo que te pueda contar alguien que acabe su discurso con un "porque lo digo yo". Las fuentes deben ser además de gran calidad. Te resultará útil saber diferenciar entre fuentes primarias y secundarias. Por ejemplo, el texto de un estudio publicado en una revista revisada por expertos colegas es una fuente primaria, mientras que un artículo que informa sobre un estudio científico es una fuente secundaria. Las primarias suelen ser más fiables que las secundarias. Los periodistas no pueden investigar en profundidad aquello sobre lo que están escribiendo, por lo que es posible que ofrezcan algunos detalles erróneos en sus artículos.


Paso 5

Comprueba si existen otras fuentes que corroboren la información vertida por la página web. Normalmente, si un dato es real y preciso, será publicad en más de un lugar. Si determinado hecho únicamente existe en una página web concreta y no es corroborada por ninguna otra fuente disponible, deberías sospechar de su veracidad.