¿Cuál es la capacidad de un disco flexible?

Por g.k. bayne

Historia

El disco flexible lo creó IBM a mediados de los 70 como un medio de almacenamiento de sistemas operativos y programas. El primer disco flexible era de 8 pulgadas de tamaño y podía almacenar aproximadamente 80 kilobytes. La siguiente innovación en discos flexibles fue el de 5 ¼ pulgadas, que disfrutó de popularidad durante años hasta que fue sustituido por el de 3 ½ pulgadas, que podía almacenar hasta diez veces la cantidad de datos que el disco original de 8 pulgadas.


Función

Los discos flexibles eran, en aquella época, el mejor modo de almacenar datos, transferirlos o hacer copias de seguridad. Los discos podían guardarse en algún lugar remoto por seguridad y eran tremendamente portátiles, resultando fácil transferir datos de un ordenador a otro. Debido a que los discos flexibles se convirtieron en sinónimos de datos almacenados, el icono “Guardar” de la mayoría de los programas de ordenador es una imagen de uno de estos discos.


Tipos

Los primeros discos flexibles almacenaban lo que en su época se consideraba una gran cantidad de datos. El disco de 5 ¼ pulgadas era el habitual en cada ordenador, almacenando aproximadamente 360 kilobytes de datos. Los avances tecnológicos pronto permitieron que se ampliaran a 1,2 megabytes. Con la introducción de la estructura más rígida de los discos flexibles de 3 ½, muchos fabricantes de ordenadores empezaron a incluir los discos más pequeños en sus sistemas.


Marco temporal

Conforme cada nuevo disco flexible se presentaba al público informático, la cantidad de datos que podía almacenar parecía ilimitada. A medida que los programas aumentaban de tamaño, también lo hacía el disco flexible. A finales de los años 90, los CD grabables y las memorias flash empezaron a reemplazar a los discos flexibles en popularidad al ir creándose programas más grandes y la tecnología USB se convirtió en el modo de almacenar datos transportables.


Prevención y solución

Hoy en día, la mayoría de los ordenadores no se envían con un lector para discos flexibles de ningún tamaño. Con la llegada de la tecnología USB, podía comprarse un lector de discos flexible externo tanto para portátiles como para ordenadores de sobremesa, lo cual permitiría al usuario seguir utilizando discos flexibles para los datos o para instalar programas enviados por ese medio.


Advertencia

Sea cual sea el tamaño del disco flexible, todos pueden verse afectados por el polvo, la humedad o el paso del tiempo. Situarlo al lado de algo magnético destruirá cualquier dato almacenado en el disco. Los disquetes antiguos de 8 y 5 ¼ pulgadas pueden volverse inservibles debido a una simple torcedura o a una arruga en su funda.